Mucho se habla de contenidos, de estrategia, de SEO y de tantos detalles que terminan por confundir y desviar la atención de quienes desarrollan contenidos, de lo verdaderamente importante: La esencia del mensaje y la estrategia.
Así que hagamos una definición corta de lo que es un contenido: una pieza de información que responde a una intención ¡Fin del comunicado!. Puedes vestirlo de la forma que quieras, como texto, como fotografía, audio, video, infografía, entre otros. A partir de esto te hacemos tres preguntas clave para tu desarrollo:
- ¿Tienes claro qué debes comunicar y por qué?
- ¿Conoces realmente a tu audiencia?
- ¿Cuál es el mejor formato para comunicarte con ella?
La primera tiene que ver con la claridad de los mensajes que quieres transmitir sobre ti. Lo mejor es directo al grano, sin muchas vueltas que confundan. Si haces clavos di literal hago clavos, las adjetivaciones o los atributos alrededor de tu negocio están por demás y por lo general causan el efecto contrario. Por lo general, resulta sospechoso alguien que a primera vista se define como el mejor en lo que hace, ¿Sueles confiar de primerazo?.
La segunda apunta a conocer realmente con quién te quieres comunicar. Quiénes son, qué hacen, cuáles son sus gustos, qué consumen y hasta el tono de voz que les gusta escuchar. Aquí te vamos a decir una verdad que a veces no gusta ¡ESTO NO SE TRATA DE TÍ! ni que tan lindo te comunicas. Es sobre ellos y cómo tú puedes ayudar a resolver su vida, así que deja el ego de lado e indaga más sobre tu audiencia.

Y por último -sí lo último- es el tipo de formato que debes usar para comunicarte. A algunos les funcionan las redes sociales, a otros los blogs, a otros las infografías. A otros les encanta postear una foto y detonar todo una historia de los que están viendo. No todo funciona para todos. Necesitas identificar cuáles son tus canales y cuáles son los más apropiados para acercarte a tu audiencia.
Un bonus track que siempre es un red flag en marketing: El peor error es mirar y solo fijarse en el patio ajeno. Si en tu mente tienes ideas como “Me gustaría hacer esto en redes porque lo vi en mi competencia”, o también “Quiero tener un video o un portafolio como el de X marca porque me pareció súper entretenido”.
¡Stop! Primero la estrategia. Con esto no estamos diciendo que no sea importante fijarte qué pasa en la competencia, qué se hace y qué no, te queremos dar a entender que SOLO fijarse en ese patio trasero te desenfoca completamente de tu objetivo, por eso tan importante que tengas en tu radar una estrategia propia.
Construye una estrategia de contenidos tuya. Con un objetivo claro y sobre todo; capaz de desarrollar una masa crítica de personas que te transformen en un referente de tu industria.



